Lo mejor de Cisjordania desde Jerusalén: Ramallah, Jericó, Qasr el-Yahud Y Belén

Cuando escuchamos sobre los Territorios Palestinos en la prensa occidental, a menudo nos llegan imágenes de guerra, conflicto y terrorismo. Al estar tan cerca de Cisjordania durante mi visita a Jerusalén, no pude evitar experimentar por mí mismo cómo era realmente Palestina.

No se puede negar que la sombra de la ocupación y la represión es bastante prominente, sin embargo, lo que encontré no pudo ser más diferente de lo que me esperaba: ciudades animadas, yacimientos antiguos llenos de historia y gente amable dispuesta a hacer todo lo posible y más para hacerte sentir bienvenido.


Cómo visitar Cisjordania

 

La mayoría de los principales lugares turísticos de Cisjordania están a solo 1 o 2 horas en coche desde Jerusalén. Si tiene suficiente tiempo, es perfectamente posible y seguro viajar en autobús directamente desde Jerusalén a Ramallah, Belén o Jericó.

Me habían llegado opiniones muy diversas sobre la seguridad en Cisjordania. La mayoría de los viajeros que habían estado allí me habían asegurado que era perfectamente seguro viajar por cuenta propia. Algunas otras personas no se sintieron tan seguras y me recomendaron tomar un tour, ya que la experiencia siempre es mucho mejor si te acompaña un guía local.

Ahora que he visitado Cisjordania, no me preocuparía en absoluto por cuestiones de seguridad. Si tienes un coche de alquiler o suficiente tiempo para depender del transporte público, es perfectamente seguro viajar de forma independiente, ya sea en grupo o en solitario.

Solo tenia un par de días para Cisjordania y eran muchos lugares que quería visitar, así que decidí tomar el tour Best of the West Bank Tour con Abraham Tours.

Este tour cubre gran parte de Cisjordania en tan solo un día; no pude encontrar ninguna otra compañía que visitara Ramallah, el lugar del bautismo en Qasr el Yahud, Jericó, Belén y el muro de separación en un único día. Sí, fue un día largo, pero no me sentí apresurado y tuve tiempo más que suficiente para visitar cada lugar. ¡100% recomendado!

 

Introducción sobre Cirsjordania

 

La visita comenzó alrededor de las 7.30 de la mañana en el Abraham Hostel en Jerusalén. Tuve la suerte de que muchas de las personas que había conocido en el hostal también se unieron conmigo, por lo que disfruté la visita aún más.

Desde Jerusalén nos dirigimos directamente a Ramallah, cruzando a Cirsjordania tras menos de 15 minutos en coche. Poco después de llegar a Cisjordania, nuestro conductor se detuvo en medio de la carretera para recoger a alguien que nos estaba esperando.

Nada más subirse al autobús se presentó: su nombre era Tamer, y sería nuestra guía durante el resto del día. Como ciudadano palestino, no tiene derecho a cruzar a Israel sin pedir un permiso (muy difícil de obtener). Es por eso que tuvimos que recogerlo al otro lado de la frontera y no pudo unirse a nosotros desde Jerusalén.

De camino a Ramallah, Tamer nos dio una gran introducción de la historia de Cisjordania. Los límites de lo que actualmente conocemos como Cisjordania se demarcaron después del armisticio jordano-israelí de 1949.

Áreas de Cisjordania

La mayor parte de Cisjordania, conocida como área C, todavía está bajo control israelí. Las fuerzas israelíes tienen el control total de la seguridad, de los civiles el terreno. Las construcciones por parte de palestinos están muy restringidas en esta área, ya que es aquí donde se encuentran la mayoría de los colonos judíos

El área B está bajo el control conjunto de Israel y la Autoridad Palestina. Israel está a cargo de la seguridad, mientras que la Autoridad Palestina está a cargo del control civil.

Una porción muy pequeña de tierra, conocida como área A, está totalmente controlada por la Autoridad Palestina. Esta área incluye las ciudades de Ramallah, Belén, Jericó, Nabulus y parte de la ciudad santa de Hebrón.

Nuestro guía nos explicó que solamente poco más de medio millón de colonos judíos viven actualmente en Cisjordania.

Este número es extremadamente bajo considerando que el Área C controlada por Israel constituye más del 60% del terreno, y el Área B controlada conjuntamente constituye otro 22%. Esto significa que los 2,8 millones de palestinos restantes se concentran en una pequeña porción de tierra en comparación con el terreno que poseen los colonos judíos.

El crecimiento incesante de los asentamientos judíos en Cisjordania es uno de los principales problemas en el actual conflicto israelí-palestino. El hecho de que cada vez más ciudadanos israelíes se estén mudando a Cisjordania hace que sea aún más difícil llegar a una solución de dos estados en algún momento, ya que tal acuerdo implicaría bien la expulsión de cientos de miles de israelíes del futuro Estado palestino; que dichos colonos fuesen gobernados por el futuro gobierno palestino (algo muy improbable ya que los colonos se negarían rotundamente a aceptar esta idea), o que el futuro Estado palestino terminase perdiendo una cantidad considerable de tierra.

Según nuestro guía, el gobierno israelí está enviando más y más colonos a Cisjordania para dificultar una futura solución de dos estados. Los colonos judíos tienen una gran influencia en el gobierno, a pesar de que la mayoría de los ciudadanos israelíes no les aprecian demasiado y, de hecho, no están de acuerdo con la ocupación.

Una de las razones tras los nuevos asentamientos sería que, si Palestina alguna vez se convierte en un estado soberano y los 3 millones de refugiados palestinos vuelven a su patria, superarían en gran medida a sus vecinos israelíes. Esto podría ser percibido como una amenaza por parte del gobierno israelí, por lo que podrían estar evitando que esto suceda. 

Tras saber un poco más sobre la historia de Cisjordania y después de 45 minutos, llegamos a la capital de facto de los Territorios Palestinos: Ramallah.

 

 

Ramallah 

Con poco más de 27,000 habitantes, Ramallah es la capital cultural y secular de los Territorios Palestinos.

No había investigado mucho antes de mi visita, así que realmente no sabía qué esperar. Debido a su falta de lugares históricos, muchos viajeros tienden a saltarse Ramallah, por lo que no pude encontrar mucha información online. Ramallah resultó ser una ciudad increíblemente animada que realmente me sorprendió.

Cuando llegamos, nuestro guía Tamer nos llevó directamente al mercado de Ramallah. Nos dijo que quería mostrarnos todo lo que Palestina tenía para ofrecer, incluida su maravillosa comida. Se dirigió directamente a los puestos y después de unos minutos, regresó con diferentes tipos de frutas, pan y dulces para que pudiéramos probar los manjares locales. Fue un gesto que todos en el grupo apreciaron.

 

Entrada al mercado de Ramallah

Palestinos locales en el mercado

Vendedores de frutas locales

 

Mis primeras impresiones de Ramallah fueron bastante positivas. El mercado era un lugar concurrido, pero sobre todo normal y seguro. No podía ser más diferente de la opinión que una persona común tendría de Palestina si basase su percepción en lo que lee en las noticias.

Tras pasar un buen rato en el mercado interactuando con los locales y probando la comida palestina, comenzamos nuestra visita a pie por Ramallah.

Históricamente, Ramallah se originó como una ciudad árabe cristiana, sin embargo, la mayoría de sus habitantes actuales son musulmanes.

Se convirtió en la capital de facto de la Autoridad Palestina después de que Yasser Arafat trasladase allí su sede en Cisjordania. Se trataba de una medida temporal, pero la situación no ha cambiado mucho desde entonces. La mayoría de las embajadas extranjeras están ubicadas en Ramallah, pero los palestinos esperan poder trasladarlas a Jerusalén una vez recuperen lo que consideran debería ser la capital del futuro Estado de Palestina.

Después de caminar unos minutos, llegamos a la plaza Al-Manara, uno de los lugares más concurridos de Ramallah.

 

Plaza Al-Manara

Cafetería Stars & Bucks

Edificio antiguo en Ramallah

 

Con una pantalla que no tiene nada que envidiar a Picadilly Circus en Londres y lo mejor de todo, las famosas cadenas de café Stars & Bucks (sí, no fueron muy discretos imitando el nombre e incluso el logotipo de Starbucks), te sentías como en lo que podría ser cualquier otra ciudad europea.

Es cierto que la ciudad puede no ser particularmente bonita y no tiene tantas atracciones turísticas, sin embargo, considero que una breve visita es esencial para ver y comprender cómo los palestinos viven su día a día.

Uno de los monumentos que también encontrarás en Ramallah es la estatua de Rashid Haddadin, el fundador de la ciudad.

 

Estatua de Rashid Haddadin

 

Rashid Haddadin fue un jeque cristiano cuya tribu era de la ciudad de Karak. Inmigró con su familia a mediados del siglo XVI desde Karak a un área 16 kilómetros al noroeste de Jerusalén que se comenzó a conocer como Ramallah. In la estatua está representado con su hija y cinco hijos, los cuales se convirtieron en las principales familias de Ramallah, formando la ciudad. 

Nuestra visita a Ramallah terminó con una parada en la tumba de Yasser Arafat.

Arafat fue el líder Palestino hasta su muerte en París en 2004. La muerte de Arafat estuvo rodeada de misterio, especialmente después de que una investigación suiza descubriese polonio en su cuerpo, lo cual confundió a la opinión pública aún más. 

De acuerdo a nuestro guía Tamer, muchos palestinos aún piensan que fue envenenado, quizá por alguien próximo a él que tenía acceso a su comida. Una cantidad considerable de palestinos no estaban muy contentos con todas las concesiones que hizo en los Acuerdos de Oslo, lo cual pudo haberle llevado a la muerte. 

Desafortunadamente, ese día había una visita oficial de Alemania, por lo que la tumba estaba cerrada a las visitas. Solo pudimos ver la tumba desde fuera antes de continuar hacia Jericó. 

 

Tumba de Yasser Arafat


 

Jericó

La ciudad antigua de Jericó es un lugar fascinante. Con más de 11000 años, tiene el record de ser la ciudad habitada más antigua del mundo. Las visitas a las ruinas las llevan a cabo guías locales profesionales especializados en la historia de la ciudad. 

La antigua Jericó fue una ciudad cananea del tercer and segundo milenio a.C. Estaba defendida por impresionantes murallas y rampas. Algunos de los asentamientos humanos que se pueden encontrar aquí comenzaron en el periodo natufiense cerca del 9000 a.C., dando lugar a una extraordinaria comunidad neholítica. 

El yacimiento fue testigo de la creación de la agricultura y la cría de animales, el nacimiento de la arquitectura usando ladrillos de adobe y los comienzos de la religión con el culto a los antepasados. Debido a todo esto, una visita a Jericó es imprescindible para los amantes de la historia. 

 

Ruinas de la antigua Jericó

 

Lamentablemente, no queda demasiado de la Jericó antigua. Sin embargo, es increíble pensar que estás rodeado de edificios que se construyeron hace más de 10 mil años. 

No muy lejos de las ruinas y conectado por un teleférico se encuentra el Monte de la Tentación. Fue aquí donde, de acuerdo al Nuevo Testamento, Jesús fue tentado por el diablo. 

En la ladera hay un monasterio bizantino del siglo IV que fue reconstruido a finales del siglo XIX. Muchos peregrinos devotos caminan hasta la cima cada año en lugar de tomar el teleférico. Teniendo en cuenta que la temperatura puede llegar a 50º en verano, no parece ser una caminata placentera!

 

Monte de la Tentación

 

A la entrada de las ruinas está la fuente de Eliseo. Su agua curativa proviene de un manantial cercano y tiene una temperatura de 26 °.

Se cree que este es el manantial de Eliseo, mencionado en el Libro de los Reyes del Antiguo Testamento. Según la historia, el profeta Eliseo hizo un milagro en este mismo lugar cuando hizo el agua de Jericó potable:

Y los hombres de la ciudad dijeron a Eliseo: He aquí, el lugar en donde está colocada esta ciudad es bueno, como mi señor ve; mas las aguas son malas, y la tierra es estéril.

Entonces él dijo: Traedme una vasija nueva, y poned en ella sal. Y se la trajeron.

Y saliendo él a los manantiales de las aguas, echó dentro la sal, y dijo: Así ha dicho Jehová: Yo sané estas aguas, y no habrá más en ellas muerte ni enfermedad. Y fueron sanas las aguas hasta hoy, conforme a la palabra que habló Eliseo
— 2 Reyes 2: 19-22
 

Fuente de Eliseo


 

Qasr el-Yahud

Qasr el Yahud es el sitio bíblico junto al río Jordán donde tuvo lugar el bautismo de Jesús por Juan el Bautista:

Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él.
— Matthew 3:13

El río Jordán fluye durante aproximadamente 250 kilómetros desde el Valle del Rift de Jordania hasta que termina en el Mar Muerto, marcando la frontera natural entre el Estado de Israel y Jordania.

Aunque el río Jordán es un lugar de multiples importantes eventos bíblicos, el bautismo de Jesús es de lejos la primera asociación que la mayoría de cristianos harán con el río. El sitio del bautismo se puede ver desde ambos lados de la frontera: Jordania está a solo unos metros de distancia en la otra orilla del río, por lo que podrás ver a los turistas y peregrinos que visitan el país vecino.

El lado que visitamos en Cisjordania está actualmente administrado por Israel. Sin embargo, el Estado de Palestina lo reclama como su propio territorio.

El sitio no es particularmente espectacular, y las turbias aguas del río en realidad no lo mejoran mucho. Sin embargo, la relevancia religiosa es innegable; es común encontrar peregrinos vestidos de blanco que viajan dede todo el mundo a Tierra Santa solo para bautizarse en el mismo lugar donde Jesús fue bautizado.

 

Sitio del bautismo en Qasr el-Yahud

Paloma blanca

Peregrinos esperando a ser bautizados

Bautismo en Qasr el-Yahud


 

Belén

 
 

Continuamos nuestro camino hacia la ciudad de Belén, no sin antes detenernos para admirar el Lanzador de flores, una de las muchas pinturas del elusivo artista británico Banksy.

Banksy ha utilizado Cisjordania en múltiples ocasiones como escenario de sus pinturas, muchas de ellas con un mensaje político muy fuerte. Si eres admirador de Banksy o del arte callejero en general, no te decepcionará.

 

Cazador de flores de Banksy

 

Cuando llegamos a Belén, me di cuenta de que la ciudad no tenía absolutamente nada que ver con la pequeña aldea representada en la Biblia y que estamos acostumbrados a ver en las pinturas navideñas.

La Belén actual es una ciudad vibrante y moderna con una población de más de 25,000 habitantes, claramente muy diferente a la pequeña aldea de pastores del Nuevo Testamento, pero igualmente fascinante.

Fue aquí donde supuestamente nació Jesús y, como tal, lo más destacado de la ciudad es la Iglesia de la Natividad.

 

Iglesia de la Natividad

 

La iglesia fue construida en el 327 por Constantino el Grande y su madre Helena sobre la cueva donde se creía que Jesús había nacido. La iglesia ha sido reconstruida, modificada y ampliada en múltiples ocasiones a lo largo de los siglos.

Nos asignaron otra guía local para visitar el interior de la iglesia. A veces la cola puede durar horas, especialmente durante la temporada alta, por lo que desde el momento en que reservé la visita estaba con miedo de no poder ver la Gruta de la Natividad.

Por suerte no había tanta gente visitando ese día, así que esperamos pacientemente hasta que llegó nuestro turno de bajar a la gruta.

 

Fachada de la Iglesia de la Natividad

 Representación de la Natividad

Representación de la Natividad

Interior de la iglesia

 

Lo que sucedió a continuación mientras esperábamos acabó por completo la atmósfera de espiritualidad y prácticamente con toda la visita a la iglesia.

Justo antes de que llegase nuestro turno, los monjes cerraron el acceso a la gruta antes de comenzar una misa rápida que iba a durar solo unos minutos. Cuando nuestro guía local se acercó a los guardias de seguridad para preguntar cuánto tiempo duraría la misa y si reabrirían la gruta después, se pusieron increíblemente agresivos con él, dando origen a una pelea en la que empujaron a nuestro guía y lo trataron de forma terrible sin ningún motivo.

Simplemente lo querían fuera del medio antes de que comenzara la misa y no dudaron en empujarlo frente a todo el mundo en lo que se supone debía ser un lugar sagrado. Me quedé totalmente indignado con ese comportamiento inexcusable hacia alguien que solo intentaba hacer su trabajo y asegurarse de que pudiéramos visitar la parte inferior de la iglesia.

Después de unos 40 minutos de espera y una vez que terminó la misa, finalmente abrieron la Gruta de la Natividad.

 

Gruta de la Natividad

 

A la cueva subterránea se accede desde el lado derecho de la nave principal.

Dentro de la gruta se encuentra el Altar de la Natividad, el lugar donde, según la tradición, la Virgen María dio a luz a Jesús. El lugar exacto donde nació Jesús está marcado por una estrella de plata de catorce puntas.

Después de volver a la planta baja visitamos la contigua Iglesia de Santa Catalina, una iglesia católica romana construida en estilo neogótico en honor a Santa Catalina de Alejandría. Es aquí donde se celebra la misa de medianoche todos los años en Nochebuena.

 

Iglesia de Santa Catalina

 

Después de visitar la Iglesia de la Natividad continuamos con una breve caminata por la ciudad de Belén. Su nombre proviene de las palabras hebreas 'beit' (casa) y 'lechem' (pan), que significa la Casa del Pan. Curiosamente, el nombre árabe significa Casa de la Carne

La población actual de Belén es predominantemente musulmana, aunque todavía hay alrededor del 40% de árabes cristianos. La ciudad está controlada por la Autoridad Nacional Palestina, por lo que todos sus habitantes son ciudadanos palestinos.

No es totalmente cierto que Jesús nació en Belén. Según la Biblia, María y José viajaban a Belén para inscribirse en el censo fiscal nacional. Aunque vivían en Nazaret, tenían que estar registrados en su ciudad de origen, y José era de Belén.

Algunas teorías defienden que Jesús nació en o cerca de Nazaret y que la única razón por la cual la Biblia menciona que Jesús nació en Belén es que el Rey David era de esta ciudad. De acuerdo con muchas profecías, el verdadero Mesías descendería del Rey David y también vendría de Belén:

Porque así dice el Señor: “Nunca le faltará a David un descendiente que ocupe el trono del pueblo de Israel.
— Jeremias 33:17
Pero de ti, Belén Efrata, pequeña entre los clanes de Judá, saldrá el que gobernará a Israel; sus orígenes se remontan hasta la antigüedad, hasta tiempos inmemoriales.
— Miqueas 5:2

Para algunos teólogos, el echo de que Jesús naciese en Belén cumpliría la profecía:

Quedarás encinta y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Él será un gran hombre, y lo llamarán Hijo del Altísimo. Dios el Señor le dará el trono de su padre David, y reinará sobre el pueblo de Jacob para siempre. Su reinado no tendrá fin.
— Lucas, 1:31-33
 

Belén

 Mezquita de Omar

Mezquita de Omar

Callejón en Belén

Belén


Barrera de Cisjordania

 

Antes de regresar al lado israelí de la frontera, nos detuvimos en la barrera de Cisjordania, también conocida como el Muro del Apartheid.

El muro fue construido por Israel durante la Segunda Intifada en el año 2000. Con una longitud total de más de 700 kilómetros, separa por completo a Israel de Cisjordania. Mientras que las autoridades israelíes defienden que el muro tuvo que construirse para proteger la seguridad de sus ciudadanos, los palestinos creen que su único propósito fue separarlos y aislarlos.

Sin entrar demasiado en política, tengo que admitir que el muro me pareció horriblemente triste. El hecho de que un país considere que este muro es necesario para proteger a sus habitantes, así como el completo aislamiento de aquellos al otro lado de la frontera refleja la necesidad urgente de llegar a un acuerdo y detener las tensiones entre israelíes y palestinos.

Una gran parte del muro está cubierto de graffiti con mensajes políticos bastante directos, algunos de ellos del propio Banksy.

 

Paloma de la paz de Banksy

 

Llegó el momento de continuar hacia Jerusalén, por lo que tuvimos que despedirnos de nuestro guía Tamer.

Antes de irse, nos pidió que compartiéramos un mensaje ahora que conocíamos su país un poco mejor: que los palestinos son personas normales. Nos pidió que apreciemos cada minuto de nuestra vida tal y como ellos lo hacen cuando se despiertan todos los días esperando la paz.

Ese día puede que no llegue mañana, tal vez no llegue la próxima semana o incluso el próximo año, pero esperan llegará algún día.

 

Vista de la barrera de separación

 

La visita a Cisjordania fue una experiencia reveladora. A pesar de su mala reputación, durante mi breve visita encontré un país muy abierto y acogedor que hizo todo lo posible para que pudiese experimentar su tierra cautivadora.

Pero esta no sería mi última visita a Cisjordania: al día siguiente fui a la ciudad sagrada de Hebrón, una de las ciudades más divididas del Medio Oriente. Tuve la oportunidad de visitar el lado israelí y el lado palestino de la ciudad con un guía local que me explicó su perspectiva del conflicto y me ayudó a comprender mejor la compleja situación política.

 

Todas las opiniones son mías. 


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