4 días en Jerusalén - Parte IV: Monte del Templo, Getsemaní, Monte de los Olivos & Ciudad de David

El Monte del Templo, con la imponente Mezquita de Al-Aqsa y la sorprendente Cúpula de la Roca, es una de las áreas más sagradas y disputadas de Jerusalén. Durante mi cuarto día en la Ciudad Santa esperé en la fila durante sus horarios limitados para asegurarme el acceso a este lugar único.

Su ubicación era perfecta para combinar mi visita con los sitios bíblicos del Jardín de Getsemaní y el Monte de los Olivos, donde tuvieron lugar algunos de los eventos más importantes del Nuevo Testamento; así como la Ciudad de David, el yacimiento arqueológico donde se originó hace más de 3000 años la ciudad de Jerusalén.


Monte del Templo

 

La visita al Monte del Templo siendo turista no musulmán puede ser complicado. El complejo solo abre de domingo a jueves de 7:30 a.m. a 11:00 a.m., y de 1:30 p.m. a 2:30 p.m. Durante los meses de invierno, la hora de cierre es a las 10:00 de la mañana y vuelve a abrir desde las 12:30 p.m. hasta la 1:30 p.m. de la tarde.

Como te puedes imaginar, debido al limitado horario de apertura las colas pueden ser largas y los visitantes suelen hacer cola con bastante antelación para asegurarse poder entrar antes de la hora de cierre.

Este era el único día en el que podía visitar el Monte del Templo, así que no me quedaba otra que llegar con tiempo. No me apetecía esperar bajo el sol, así que me dirigí al acceso principal sobre las 8 a.m., un poco más tarde de lo previsto. La entrada está ubicada en el lado derecho de la plaza del Muro de las Lamentaciones.

No sabía muy bien qué me iba a encontrar, pero por suerte la cola no era muy larga y solo tardé una media hora en entrar. Los controles de seguridad fueron bastante extensos y a algunos visitantes delante mía les pidieron su documentación, por lo que recomiendo llevar el pasaporte encima para que no te denieguen el acceso.

 

Monte del Templo

 

El Monte del Templo es uno de los lugares más sagrados en el judaísmo, ya que fue aquí donde se erigió el Segundo Templo y fue el lugar en el que Abraham preparó el sacrificio de su hijo Isaac.

Conocido en árabe como al-Haram al-Sharif (Santuario Noble), también es considerado el tercer lugar más sagrado en el Islam y el lugar donde Mahoma ascendió a los cielos.

Como tal, especialmente después de la ocupación de la ciudad vieja en 1967, esta pequeña colina de Jerusalén Este es uno de los territorios más disputadas en el conflicto árabe-israelí. Los enfrentamientos entre la policía israelí y los palestinos locales son aún frecuentes. 

A pesar de que Jerusalén Este está controlada actualmente por Israel, el Monte del Templo está administrado por el waqf islámico de Jerusalén.

Al subir los escalones y acceder a la explanada, lo primero que vi fue la imponente mezquita de Al-Aqsa con su cúpula plateada.

 

Mezquita de Al-Aqsa

 

Construida originalmente a principios del siglo VIII, la mezquita de Al-Aqsa ha sido reconstruida y ampliada a lo largo de los siglos después de ser destruida o dañada por terremotos en varias ocasiones. Hoy en día no queda nada de la mezquita original.

Desafortunadamente, a los visitantes no musulmanes no se les permite visitar el interior, así que tuve que conformarme con disfrutar de la fachada románica.

Sin embargo, sin ninguna duda, la joya del Monte del Templo es la Cúpula de la Roca.

 

Cúpula de la Roca

 

Located right in the centre of Temple Mount, the Dome of the Rock was constructed at the end of the 7th century under the orders of Umayyad Caliph Abd al-Malik. The shrine was constructed on the site of a Roman temple that in turn had replaced the Second Temple.

The religious significance for Islam is inestimable. The rock marks the exact spot where Muhammad ascended to Heaven with the angel Gabriel.

The building is decorated with marble and beautiful mosaics that represent Arabic inscriptions and natural patterns. It is crowned with a golden dome that has become one of the most recognisable symbols of Jerusalem. 

The interior can't be accessed by non-Muslims, but still, the Dome of the Rock was one of the most exquisite buildings that I've seen in the Middle East and totally worth the visit. 

 

Situada justo en el centro del Monte del Templo, la Cúpula de la Roca fue construida a finales del siglo VII bajo las órdenes del califa omeya Abd al-Malik. El santuario fue construido en el sitio donde se situaba un templo romano que a su vez había reemplazado al Segundo Templo.

El significado religioso que tiene para en el Islam es inestimable. La roca marca el lugar exacto donde Mahoma ascendió al cielo con el ángel Gabriel.

La construcción está decorada con mármol y hermosos mosaicos que representan inscripciones en árabes y patrones naturales. Está coronada con una cúpula dorada que se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles de Jerusalén.

Los no musulmanes no pueden acceder al interior, pero aún así, la Cúpula de la Roca es uno de los edificios más impresionantes que he visto en el Medio Oriente. La visita merece mucho la pena. 

 

Getsemaní

 

El Monte del Templo se encuentra a poca distancia de los jardines de Getsemaní y el Monte de los Olivos, por lo que es muy fácil combinar ambas visitas en un día.

Se puede tomar un autobús en la Puerta de Damasco que te llevará a la cima del Monte de los Olivos y desde allí bajar al jardín de Getsemaní. Sin embargo, decidí ir a pie y visitar por el camino las tumbas de Benei Hezir y Zacarías, excavadas en la roca.

 

Tumbas de Benei Hezir y Zacarías

 

Ubicadas a los pies del Monte de los Olivos y justo detrás del Monte del Templo, son las tumbas monumentales más antiguas de Jerusalén, que datan del Segundo Templo.

La tumba de Benei Hezir es un complejo de cuevas funerarias construidas para la familia Benei Hezir inspiradas en la arquitectura de la antigua Grecia. La tumba ya se menciona en la Biblia.

Justo al lado está la Tumba de Zacarías, un monolito construido para los restos de Zacarías ben Joiada, un sacerdote que se menciona en el Libro de las Crónicas de la Biblia.

Después de solo 10 minutos caminando, llegué al Getsemaní, el jardín al pie del Monte de los Olivos donde Jesús oró la noche antes de ser crucificado. Este jardín, cuyo nombre nombre significa 'prensa de aceite' (del hebreo 'gat shemanim'), está rodeado por una valla y contiene ocho olivos que según la tradición son los testigos silenciosos de la oración y el sufrimiento de Jesús la noche antes de su crucifixión.

 

Monte de los Olivos

 

Justo al lado del jardín se encuentra la Basílica de la Agonía. También se llama la Iglesia de Todas las Naciones debido a las contribuciones ofrecidas por diferentes naciones para los mosaicos de los ábsides y cúpulas.

Construida para recordar cómo Jesús agonizó hasta el punto de sudar sangre (Lucas 22:44), el edificio original se construyó en el año 380 d.C. sobre la 'roca de la agonía', la roca donde se cree que Jesús oró antes de ser arrestado.

La estructura original se destruyó en el 614 d.C. y fue reconstruida por los cruzados en el siglo XII. La actual Basílica se construyó en 1919 con un diseño de basílica bizantina. La luz natural que se filtra por las ventanas de alabastro crea un clima de oración ante la roca de la agonía, que se conserva directamente frente al altar.

 

Basílica de la Agonía o Iglesia de Todas las Naciones

 

A solo unos metros del jardín, también puede visitar una gruta natural conocida como la Iglesia del Sepulcro de Santa María. Aquí se cree que María fue sepultada después de que "se durmió" y ascendió al cielo.

El interior es bastante peculiar, lleno de lámparas que cuelgan del techo, apenas iluminando el sombrío interior. Al fondo de la cueva está la piedra donde se cree que María fue sepultada.

Justo al lado hay una gruta adicional con gran relevancia para la tradición cristiana. Se cree que fue aquí donde Jesús solía venir con sus apóstoles cuando estaban en Jerusalén (Lucas 22:39) y también puede que fuese aquí donde tuvo lugar el famoso encuentro con Nicodemo como se relata en el Evangelio de San Juan.

También fue aquí donde Jesús vino con sus discípulos después de la Última Cena el Jueves Santo, cuando dejó a ocho de sus apóstoles para pasar ir a orar y donde recibió el beso de Judas. En esta gruta Jesús realizó su último milagro cuando sanó la oreja de Malco después de que Pedro se la cortase justo antes de ser arrestado.

 

lglesia del Sepulcro de Santa María

Interior de la lglesia del Sepulcro de Santa María

Gruta de Getsemaní 


Monte de los olivos

 

Continuando colina arriba llegarás al Monte de los Olivos, donde ocurrieron algunos de los eventos bíblicos más importantes. El evento más conocido es la llegada triunfal de Jesús a Jerusalén el Domingo de Ramos. También fue aquí donde Jesús y sus apóstoles oraron la noche antes de ser arrestado y desde donde ascendió al cielo.

El Monte de los Olivos ofrece algunas de las mejores vistas de Jerusalén. La Cúpula de la Roca y el Puerta Dorada se encuentran justo al otro lado del Monte de los Olivos.

La Puerta Dorada es una de las múltiples entradas a la ciudad de Jerusalén a través de sus muros. Según la tradición judía, será a través de esta puerta por donde el próximo Mesías regresará a Jerusalén. En el siglo XII, la puerta fue sellada por los musulmanes para evitar que la profecía se cumpla. 

Al lado izquierdo del Monte de los Olivos se encuentra el cementerio principal de Jerusalén, con más de 150,000 tumbas. Las notas con deseos que se dejan en las grietas del Muro de las Lamentaciones se entierran aquí cada vez que se limpia el muro.

 

Cúpula de la Roca desde el Monte de los Olivos

Mezquita de Al-Aqsa desde el Monte de los Olivos

Cementerio


Ciudad de David

 

Después de disfrutar de las vistas desde el Monte de los Olivos regresé a la ciudad vieja para almorzar. El barrio musulmán es una de las mejores zonas de Jerusalén para encontrar comida barata y deliciosa. ¡No te pierdas los falafels de uno de los pequeños restaurantes en las laberínticas calles!

No muy lejos de la Plaza del Muro de las Lamentaciones y el Monte del Templo se encuentra el complejo arqueológico conocido como la Ciudad de David.

Los billetes cuestan 28 shekels (aproximadamente 6,8€) por adulto. También es posible obtener billetes que incluyen una visita guiada por 60 shekels (aproximadamente 14.5€).

 

Ciudad de David

 

Fue aquí donde hace 3000 años el Rey David estableció la que sería la capital de las tribus de Israel unos años antes de la construcción del Primer Templo. Hoy en día aún es posible visitar algunos restos arqueológicos muy bien conservados de lo fueron los orígenes de Jerusalén.

La ciudad de David también es conocida por sus túneles de agua subterráneos. Hay dos opciones para visitar los túneles: puedes atravesar el túnel húmedo, donde el agua puede llegar hasta las rodillas; o atravesar el túnel seco, donde es posible caminar sin mojarse.

No tenía los zapatos o pantalones adecuados, así que decidí pasar por el túnel seco.

 

Túneles de la Ciudad de David

 

Si soy totalmente sincero, odié cada segundo de la visita a los túneles. Si bien las ruinas eran bastante interesantes, estaba deseando salir de los sofocantes túneles y ver la luz del sol de nuevo.

El aire era bastante pesado dentro de los túneles, y junto con el calor y el suelo fangoso me sentí bastante agobiado. He oído que el túnel húmedo es mucho más divertido, especialmente si visitas con niños, así que si decides visitar la ciudad de David, probablemente valga la pena llevar la ropa adecuada y optar por esta opción.

La salida de los túneles está justo detrás de la mezquita Al-Aqsa. Allí se pueden encontrar los restos de la que era la calle principal de Jerusalén en el período del Segundo Templo, la cual llegaba hasta el Muro Occidental a lo largo de aproximadamente un kilómetro.

La calle estaba pavimentada con losas y bordillos. Tenía dos canales de drenaje grandes corriendo debajo de él, y las tiendas se abrían a la calle en ambos lados.

 

Vistas de Jerusalén Este

Inscripción en hebreo

Vista de la Mezquita de Al-Aqsa desde la Ciudad de David


Túneles del Muro de las Lamentaciones

 

La visita a la Ciudad de David me tomó la mayor parte de la tarde, así que regresé a mi hotel para poder descansar. Por la noche tenía una visita a los túneles del Muro de las Lamentaciones. Lo sé, pensarías que ya tuve suficiente con mi visita anterior a los túneles de la Ciudad de David, pero esta visita la disfruté mucho más.

Todas las visitas al Kotel son guiadas y tienen un coste de 35 shekels (aproximadamente 8.50€) por adulto. Las entradas son limitados y deben reservarse con antelación. Puedes reservar las entradas en línea.

Esta visita guiada da acceso a algunas secciones del Muro de las Lamentaciones que no son visibles desde el exterior, donde solo se pueden ver unos 70 metros del muro.

Bajar a los túneles te dará una visión del muro desde los mismos cimientos. Fue increíble mirar hacia arriba y darse cuenta de que lo que ves afuera es solo una pequeña parte del muro, ¡pero en realidad hay mucho más abajo!

Durante esta visita tuve acceso a los espacios subterráneos de lo que solía ser el Segundo Templo, que incluía un pozo de agua e incluso un acueducto. Nuestro guía fue increíblemente informativo y cubrió la historia del Muro de las Lamentaciones y el segundo Templo, ayudado por maquetas y reproducciones en 3D que me dieron una mejor idea de cómo era el complejo. ¡Totalmente recomendado!

 

Cimientos del Muro de las Lamentaciones

Túneles del Muro de las Lamentaciones

Papeles con deseos en los túneles

 

Mi cuarto día en Jerusalén estuvo repleto de historia y sitios bíblicos, pero afortunadamente tuve tiempo suficiente para visitar todo lo que quería.

Aunque mi tiempo en Jerusalén estaba llegando a su fin, todavía me quedaban varios días más en la ciudad para explorar los alrededores, incluyendo Masada y el Mar Muerto, así como la fascinante Cisjordania y la dividida ciudad de Hebrón.

 

All opinions are my own.


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