Con una población judía del 25% hasta 1939, los judíos siempre han sido una parte esencial de la historia de Cracovia. Establecidos en el barrio de Kazimierz, florecieron durante siglos hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando todos los judíos cracovianos fueron confinados a un gueto en las afueras de la ciudad y expulsados de su hogar histórico en Kazimierz.
Durante mi segundo día en Cracovia, decidí explorar Kazimierz, el barrio tradicionalmente judío de Cracovia, donde todavía se pueden encontrar las pocas sinagogas que quedan en la ciudad. Mi visita continué con el área donde estuvo una vez el Gueto de Cracovia antes de terminar en la Fábrica de Oskar Schindler, donde el empresario nazi dio trabajo a más de 12,000 judíos para salvar sus vidas durante el Holocausto.
Símbolo de las atrocidades del Holocausto, el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau es uno de los lugares más infames de la Tierra. Después de todo, fue aquí donde más de 1,1 millones de personas, principalmente judíos, murieron durante la Segunda Guerra Mundial a manos de los nazis en la mayor campaña de exterminio jamás vista en la historia.
Durante mi visita a Cracovia, reservé una visita guiada a los campos de Auschwitz I y Auschwitz II-Birkenau, una visita dura pero extremadamente educativa y necesaria para recordar los horrores del pasado y asegurarnos de que nunca se repitan.