Museo del Hermitage: visita al Palacio de Invierno de los zares

El Museo del Hermitage estaba en lo alto de mi lista de cosas para hacer en San Petersburgo. Siendo uno de los museos más grandes del mundo, no solo contiene una de las mejores colecciones de arte europeo, sino que el propio palacio también fue testigo de algunos de los eventos más importantes de la historia. 

¡Sígueme mientras descubro lo más destacado del arte europeo en mi visita al Museo del Hermitage!


Cómo visitar el Hermitage

El Museo del Hermitage abre de martes a domingo, desde las 10:30am a las 6pm. Sin embargo, ofrece horas de apertura extendidas los miércoles y viernes hasta las 9pm. 

Museo del Hermitage & Palacio de Invierno desde el río Neva

Para aquellos que quieran visitarlo por su cuenta, los billetes tienen un precio de 600 rublos (aprox. €8) cuando se compran directamente en el museo. También los puedes comprar online desde el sitio hermitagemuseum.org. Esto te ahorrara esperar en la fila de la taquilla. Ten en cuenta, sin embargo, que si lo compras en la versión en inglés del museo, los billetes son considerablemente más caros: $17.95 por un pase de un día o $22.95 por un pase de dos días, casi el doble de precio que si lo compras en la versión rusa del sitio. 

Con más de 300 salas por visitar y más de tres millones de objetos en exhibición, es fácil pasar horas e incluso días vagando por este increíble museo. Antes de llegar a San Petersburgo, decidimos reservar un tour privado para poder cubrir lo más destacado del museo en medio día. Para mí, esta fue la decisión más acertada para disfrutar al completo de uno de los museos más fascinantes del mundo. 

Después de mucha investigación, optamos por un tour privado con spb-travel.com para nuestra primera visita al Hermitage, el cual es un operador local de tours especializado en tours individuales en el área de San Petersburgo. 

Durante nuestra visita, tuvimos a Galina como nuestra guía, quien nos mostró las piezas maestras principales de este museo en unas 3 horas; un viaje maravilloso a través de la historia y el mejor arte del continente europeo. Nuestra guía era increíblemente experta y nuestra primera visita a un lugar tal especial no hubiera sido lo mismo sin ella. 


Palacio de Invierno & Salones de Estado

 

La colección moderna se encuentra en lo que solía ser el Palacio de Invierno de los zares hasta la revolución de 1917. La colección fue iniciada por Catarina la Grande y se encontraba originalmente en una de las habitaciones del palacio. Ella solía decir que esta recámara era su hermitage, un espacio de encuentro fuera de la vida pública del palacio con, como ella escribió, “pocos visitantes en las galerías – solo los ratones y yo”. Es de aquí de donde viene el nombre del museo. 

 

Exterior del Museo del Hermitage

 

Con los años, su colección creció tanto que tuvieron que construir un edificio conjunto específicamente para ella, conectándola con el palacio original mediante dos corredores. Sin embargo, el mayor crecimiento de la colección tuvo lugar después de la revolución. Cuando el sistema zarista fue derrocado en 1917 y los bolcheviques tomaron el poder, todos los objetos fueron confiscados y el antiguo Palacio de Invierno fue abierto al público, incluyendo los objetos de colecciones privadas que fueron tomados de sus antiguos dueños. Durante la Segunda Guerra Mundial, a pesar de que San Petersburgo nunca cayó en manos de los nazis, la mayoría de la colección fue enviada a Siberia para salvarla de su destrucción. 

El palacio, reconocible fácilmente por sus colores verde, blanco y dorado, fue diseñado por Bartolomeo Rastrelli en 1754 y luego remodelado en el estilo clásico por Catarina la Grande y sus sucesores. El interior fue hecho para impresionar. La primera sala nada más entrar es la Galería Jordana, localizada en la planta baja y también construida por Rastrelli.

 

Galería Jordana & Escalera

 

Esta solía ser la entrada para los embajadores, donde los invitados llegaban en tiempos de los zares. La escalinata esta bellamente decorada con oro reluciente y espejos, creando un efecto de profundidad. 

El Cuarto de los Mariscales de Campo es la primera sala de estado del Palacio de Invierno. La sala fue construida en honor a los líderes militares de la Rusia Imperial y los retratos en las paredes de mariscales de campo rusos le dan nombre. Los candelabros en el techo, los cuales pesan varias toneladas, fueron decorados con trofeos militares y coronas de laurel, pintado en oro. ¡Es difícil de entender cómo el techo puede soportar una estructura tan inmensa!

El palacio posee dos Salas del Trono distintas. La primera es la Sala Pequeña del Trono de Pedro el Grande, dedicado a la memoria del zar Pedro el Grande. El trono se encuentra en un nicho con una pintura de Pedro I y Minerva, la diosa romana del conocimiento.

 

Sala del Trono

 

La segunda sala del trono se encuentra en la Sala de San Jorge. Esta impresionante sala de columnas se construyó usando mármol de Carrara y ormolú, un metal de color dorado que se usó en la decoración, y contiene el trono principal de los zares de Rusia. El trono imperial fue construido en Londres usando la madera de mejor calidad que se encontraba disponible en ese momento, e incluye la representación de San Jorge matando un dragón. Puedes también identificar el águila de dos cabezas, símbolo traído desde el Bizancio y esparcido por toda Rusia por el Gran Duque de Moscú después de la caída del Imperio Romano de Oriente. Se ha convertido en uno de los emblemas de Rusia.  

Uno de las habitaciones más grandes del Palacio de Invierno es la Sala Armorial. Esta habitación estaba destinada a la recepción de los embajadores e invitados de los zares, lo que refleja su grandeza. Las entradas estaban flanqueadas por esculturas que representan guerreros rusos, seguidas de columnas impresionantes decoradas con ornamentos en una combinación de colores blanco y dorado. Si miras hacia arriba, serás capaz de ver el escudo y emblemas de las provincias de Rusia que están adjuntos a los candelabros. 

 

Sala Armorial

 

Pero para mí, la sala que más me impresionó fue la Sala del Pabellón. El interior es simplemente espectacular, una mezcla de estilos clásicos, renacentistas y árabes combinando columnas y muros de mármol decorados con oro y techos con hermosos candelabros de cristal.

Aquí se encuentra el Reloj del Pavo Real, construido por el joyero y herrero británico James Cox en el siglo XVIII. Este reloj único está adornado con aves mecánicas doradas: un búho, un pavo real y un gallo que se mueven y cantan al dar la hora. El mecanismo interno aún funciona hoy en día, 200 años después de que fuera construido. Sin embargo, debido a su antigüedad, el reloj se activa en muy raras ocasiones, pero en el museo puedes ver un video de cómo funciona, dándote una idea de su increíble mecanismo. No hay palabras suficientes que hagan justicia a este reloj, lo tienes que ver por ti mismo. 

 

Sala del Pabellón

 
 

Colección renacentista italiana

 

El Museo del Hermitage posee una de las mejores colecciones italianas fuera de Italia, con obras de los tres artistas italianos más grandes de la historia: Leonardo da Vinci, Rafael y Miguel Ángel. 

Al entrar a esta sección del museo, una de las salas más peculiares es las Logias de Rafael, comisionado por Catarina II como una copia exacta de los Cuartos de Rafael en la Ciudad del Vaticano. 

Todas las pinturas siguen los borradores de Rafael y representan escenas de la Biblia, tal y como las originales. La principal diferencia es que mientras que las Logias de Rafael en el Vaticano fueron pintadas usando la técnica del fresco, esta reproducción fue pintada en lienzo y luego montada en las paredes y techos. Sin embargo, ¡el resultado es espectacular y te puedes sentir como si estuvieras en el Museo del Vaticano por unos minutos!

 

Logias de Rafael

 

Después continuamos por los Cuartos de Mayólica, decorados con motivos renacentistas y con dos obras de Rafael: la Madona Connestabile y La Sagrada Familia. Esta última es una gran novedad del siglo XV, contraria a la norma de ese entonces, ya que José fue representado sin barba. 

En la Sala de Leonarda da Vinci podemos disfrutar de dos diferentes pinturas de este maestro del Renacimiento, algo muy poco común en un museo fuera de Italia, puesto que las pinturas de da Vinci son de hecho escasas. 

La primera es la Madonna Benois, también conocida como Virgen con el y niño con flores, una representación de la Virgen María sosteniendo al bebe Jesús en su regazo, con un ramo de flores en su mano izquierda. El primer nombre de este trabajo viene de la familia Benois, que solían poseer la pintura. 

La segunda obra de da Vinci es la Madonna Litta, la cual representa a la Virgen María amamantando al niño Jesús.  

 

Madonna Benois por Leonardo da Vinci

 

The Hermitage also has a sculpture by Michelangelo, the Crouching Boy. This small 54 cm tall sculpture shows a naked boy turned in on himself. Even though it's not completed, the detail is still amazing; if you look up close, you can even see the tension in his muscles. 

In addition to the paintings and sculptures, all the rooms have an astonishing decoration, standing out the impressive green vases made of malachite. 

Of course, the Italian collection is huge, so you can spend hours in there if you're into Italian art. During our visit, we were also able to enjoy works by Titian, Tintoretto, Veronese or Giambattista Pittoni, just to name a few.

El Hermitage tiene también una escultura de Miguel Ángel, el Joven en cuclillas. Esta pequeña escultura de 54 centímetros muestra a un niño desnudo enroscado en sí mismo. A pesar de no estar completado, los detalles son asombrosos. Si se observa detenidamente, puedes incluso ver la tensión en sus músculos.

Además de las pinturas y esculturas, todos los cuartos tienen una decoración asombrosa, destacando los impresionantes jarrones verdes hechos de malaquita.

Por supuesto, la colección italiana es gigante, y puedes dedicarle horas si te interesa el arte italiano. Durante nuestra visita, pudimos disfrutar los trabajos de Titan, Tintoretto, Veronese o Giambattista Pittoni, por mencionar solo algunos. 

 

Jarrón de malaquita

Sala italiana

Joven en cuclillas de Miguel Ángel


Colección holandesa y barroco flamenco

 

El Hermitage también es conocido por su maravillosa colección holandesa y flamenca, con obras de van Dyck, Rubens o Rembrandt

Durante nuestra visita, nos concentramos especialmente en las obras maestras de Rembrandt. En su pintura Dánae, el artista representa el personaje de la mitología griega del mismo nombre, madre de Perseo. Le la bienvenida a Zeus, quien la dejaría embarazada en forma de una lluvia de oro. 

 

Dánae de Rembrandt

 

La pintura es tristemente famosa por el ataque que sufrió en 1985 cuando un visitante soviético lanzó ácido sulfúrico en el lienzo antes de rasgarlo dos veces con un cuchillo. La pintura quedó seriamente dañada y se tardó 12 años en repararla. A pesar de que el trabajo de restauración fue impresionante, aún puedes ver una mancha alrededor del pie que fue imposible de reparar. 

La colección de Rembrandt también tiene obras tardías del artista, sobre todo retratos. La vida de Rembrandt fue más bien trágica: perdió a su esposa e hijos, y después de una caída de su popularidad, fue incapaz de seguir vendiendo sus pinturas. Habiendo perdido toda su fama y respeto, se mudó a uno de los barrios más pobres de Amsterdam. Durante ese tiempo, para poder preservar su arte, continuó pintando retratos de sus propios vecinos. 

 

Gabinete holandés


Bellas artes españolas

 

Comparado con otras exhibiciones, la colección española del Hermitage es algo pequeña, pero aún así es una de las mejores fuera de España al incluir trabajos de los mejores pintores españoles, como son El Greco, Velázquez o Goya. 

El arte español llegó más bien tarde comparado al de otros países, y empezó a proliferar solo después del siglo XVII. Vale la pena recordar que la mayor parte de España había sido conquistada por musulmanes durante 600 años, y al ser el islam una religión anicónica, se prohibió representar lo natural o sobrenatural en sus pinturas. 

La colección de Velázquez incluye El Almuerzo, una pintura temprana del artista que representa una mesa con tres personas participando en un almuerzo. Representa tres generaciones diferentes: un hombre mayor a la izquierda, un hombre joven a la derecha y un niño en el medio. En el trasfondo el artista incluye una chaqueta colgada de la pared, jugando con las sombras para crear la impresión de que hay una cuarta persona en la habitación.  

 

El Almuerzo de Velazquez

 

El Greco, a pesar de ser originario de Grecia, fue uno de los artistas más populares en España durante los siglos XVI y XVII. Afincado en Toledo durante la mayoría de su vida, usó la ciudad como inspiración, y todos sus trabajos principales siguen siendo exhibidos allí. Conocido por el uso de colores oscuros y caras muy largas, la exhibición del Hermitage incluye el lienzo de Los Apóstoles Pedro y Pablo

El Retrato de Doña Antonia Zárate de Goya es la única pintura del artista español en una colección rusa, a pesar de que su autenticidad está disputada por algunos. Fue pintada a principios del siglo XIX y representa a la actriz Antonia Zárate. 

 

Retrato de Doña Antonia Zárate por Francisco Goya


Salas de arte francés

 

Continuando nuestro viaje por el arte europeo, llegamos a las Salas Francesas. El Hermitage tiene en exhibición una vasta colección; dede pinturas y esculturas hasta arte aplicada y decorativa de los siglos XVII y XVIII. 

 

Sala de arte francés

 

Uno de los mayores atractivos es la representación de Cupido, muy típico del estilo Rococó. La copia en exhibición fue producida por el Conde Stroganov, y se volvió tan popular que se hicieron múltiples copias más pequeñas de todo tipo de materiales para ser vendidas en todos lados como recuerdos, una tradición mantenida hasta nuestros días. 

La estatua de Voltaire sentado en un sillón es otra de las obras maestras de esta colección. Esculpida por Jean-Antoine Houdon, fue comisionada por Catarina II. Representa a Voltaire con ropa de tiempos clásicos, haciéndolo ver como un filósofo antiguo – un recordatorio de que sus pensamientos son una continuación de ideas filosóficas antiguas. 

 

Cupido


Colección antigua

 

Después de disfrutar del mejor arte europeo que el Hermitage tiene para ofrecer, fuimos a la planta baja donde el museo aloja algunos tesoros de la Grecia antigua, Roma, Egipto y Persia, así como una basta colección de Asia occidental

Esta exhibición está conectada con la primera planta del Palacio de Invierno por una espléndida escalera de columnas oscuras. Todos los cuartos en la planta baja fueron construidos específicamente para guardar la colección de arte del Hermitage por un arquitecto alemán especializado en diseñar museos. La escalera se construyó después de la revolución como una de las entradas principales al museo y su propósito era impresionar a los visitantes. El arquitecto claramente alcanzó su objetivo, siendo que la belleza de la escalinata y la planta baja son absolutamente asombrosas. 

 

Entrada de la planta baja

 

Después de una sobrecarga de arte, esta sección del Hermitage fue una de las mayores sorpresas. Las salas, a pesar de ser menos ornamentadas que las salas de estado en la planta alta, tienen de cualquier forma un diseño exquisito y más moderno.  

En la colección antigua podemos ver la Venus Tauride, una escultura de Afrodita de 1.67m de altura, que fue traída a Rusia en el siglo XVIII. Fue la primera escultura clásica en entrar al país. La estatua fue desenterrada cerca de Roma y dada a Pedro el Grande por el Papa Clemente XI a cambio de las santas reliquias de Santa Brigita.

 

Venus Tauride

 

Para mí, lo más interesante de la colección antigua fue la Estatua de Zeus.

Se trata de una copia romana de la estatua creada por Fidias para el Templo de Zeus en Olimpia en el siglo I, y es una de las mejor preservadas y más bellas estatuas que he visto del periodo romano. Hecha de marfil, madera y estuco, todavía preserva el color dorado de la túnica de Zeus, la batuta y el águila.

 

Estatua de Zeus

 

El Hermitage es uno de los mejores museos que he visitado, no solo por la colección magnifica que tiene, sino también por la bella decoración de cada sala. Durante mi visita cubrí los aspectos más representativos, pero el museo tiene mucho más que ofrecer, por lo que podría fácilmente haber pasado otro día entero e incluso regresar por segunda vez. 

Navegar entre cientos de salas por ti mismo puede ser abrumador, y el Palacio de Invierno tiene tanta historia entre sus muros que contratar un guía fue la mejor decisión que pude haber tomado. 

Si buscas una compañía confiable, estaría encantado de recomendar a spb-travel.com y especialmente a nuestra guía Galina. Nuestra visita al Hermitage fue posiblemente el momento más memorable de nuestro viaje, y nuestra guía marcó la diferencia en esta experiencia. ¡Un gran спасибо por este fantástico tour! 

 

Plaza del Palacio

Todas las opiniones son mías.


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