5 días en San Petersburgo - Parte II: Peterhof, Monasterio de Alexander Nevsky y el Hermitage

Mi primer día en San Petersburgo había sido bastante provechoso, ¡pero aún tenía mucho para ver! Durante los siguientes dos días continué explorando Peterhof, la residencia de verano del zar, así como el Monasterio Alexander Nevsky y el Museo del Hermitage.

¡Sigue la continuación de mi visita a la capital del norte de Rusia!


Día 2

 

IQuería llegar al Palacio de Peterhof lo antes posible antes de que estuviera con demasiados turistas, y aunque no llegué a tiempo para tomar el primer hidroala, conseguí el siguiente a las 10:30am.

El hidroala salió del embarcadero Admiralty, exactamente el mismo lugar donde tomé el crucero el día anterior. El paseo estaba incluido con mi CityPass, y solo tardó unos 30 minutos en llegar al Palacio de Verano.

 

Hidroala a Peterhof

 

El complejo tiene dos entradas diferentes: la entrada al Parque Inferior y las fuentes, la cual debes comprar en cuanto bajas del hidroala, y la entrada al Gran Palacio, que se compra una vez dentro.

La entrada al Parque Inferior tiene un precio de 500 rublos (aprox. 7€) y da acceso al parque del palacio con sus maravillosos jardines y el espectáculo de agua en las fuentes. El paseo es simplemente espectacular, y si has estado en el palacio de Versalles, notarás cierta semejanza: al fin y al cabo, los jardines fueron diseñados en un estilo francés que intentaba ser aún más impresionante que el original.

 

Palacio y fuentes de Peterhof

 

Había leído en todas partes que las colas para visitar el interior del palacio podían durar horas, y como las entradas son limitadas, no quería perder la oportunidad de visitar el interior.

Hice mi visita al final de los meses de verano, y solo me tomó alrededor de media hora comprar mis ingresos y entrar al palacio. La entrada tenía un precio de 600 rublos (aproximadamente 9€), y también había una audioguía por 500 rublos adicionales (aproximadamente 7,5€). Aunque sea un poco cara, diría que vale la pena para entender mejor la historia de este magnífico lugar; definitivamente la habría cogido pero no tenía suficiente cambio en la moneda local.

El Gran Palacio de Peterhof fue construido para que Pedro el Grande compitiese con el Palacio de Versalles de los monarcas franceses. Sirvió como residencia de verano de los zares durante siglos; un lugar de retiro fuera del centro de la ciudad de San Petersburgo, donde se encontraba el Palacio de Invierno. El palacio también fue diseñado por Rastrelli, pero sufrió varias renovaciones durante el reinado de Catalina la Grande.

 

Jardines de Peterhof

 

A pesar de que el exterior no está demasiado adornado, el interior tiene una decoración espectacular que no tiene nada que envidiar a su rival francés. Los aspectos más destacados fueron el rico salón de baile y la sala del trono blanca y turquesa. No hay palabras suficientes para describir la rica decoración, y ya que la fotografía en el interior estaba estrictamente prohibida y no puedo mostrar imágenes, ¡debes verlo con tus propios ojos!

La visita al palacio y los jardines me llevó unas buenas 5 horas. Después de disfrutar de otro paseo por los jardines y las cascadas del complejo, volví al puerto para tomar el próximo hidroala que me llevaría a San Petersburgo. Salen cada 30 minutos, por lo que es el medio de transporte más conveniente para llegar a Peterhof.

 

Palacio y jardines de Peterhof

 

Todavía tenía toda la tarde libre para explorar la ciudad, pero estaba agotado después de caminar en Peterhof durante horas. Me di cuenta de que mi CityPass incluía el autobús hop-on-hop-off, y aunque no soy muy fan de este tipo de autobuses, decidí ir a dar un paseo.

Resultó ser bastante interesante; el comentario de audio me dio información adicional sobre los monumentos de San Petersburgo que no conocía, y también descubrí algunos otros lugares que pasaron completamente desapercibidos durante mi primer día.

También aproveché el autobús y visité el Castillo de San Miguel y el Jardín de Verano. No llegué a alejarme tanto durante mi primer día, pero la zona me encantó.

 

Castillo de San Miguel

 

El castillo era una antigua residencia real que ahora se ha transformado en una exposición de arte. Los jardines fueron fundados por Pedro el Grande y es uno de los lugares favoritos de los lugareños para pasear. El jardín está decorado con estatuas de mármol y hermosas fuentes; lo recomiendo para un paseo relajado.

Después del paseo en autobús me dirigí de regreso al hotel, visitando la Catedral Naval de San Nicolás en el camino. Esta visita no fue realmente planeada, pero tras ver las hermosas torres azules alzándose entre los árboles desde la distancia, no pude resistirme a echar un vistazo.

Esta catedral barroca ortodoxa fue el santuario de la armada rusa hasta la Revolución, y consta de dos iglesias: la Iglesia de San Nicolás en el primer piso y la Iglesia de la Epifanía ubicada en el segundo piso. ¡Qué gran descubrimiento para terminar mi día!

 

Catedral naval de San Nicolás


Día 3

 

En mi tercer día, lo más destacado fue la visita al Museo del Hermitage por la tarde, pero como tenía un poco de tiempo libre antes de la visita guiada, visité el Monasterio Alexander Nevsky por la mañana temprano. El monasterio se encuentra fuera del centro de la ciudad, pero es fácilmente accesible en metro; la estación Ploshchad Aleksandra Nevskogo está justo fuera de la entrada.

El complejo es uno de los monasterios más importantes de Rusia, y también tiene un cementerio donde descansan algunas de las figuras más importantes del país.

Comencé con la visita al cementerio, que en realidad está dividido en dos secciones, cada una de ellas con su propio ingreso de entrada que cuesta 500 rublos (aproximadamente 8€).

 
 

Solo visité la Necrópolis de los Maestros del Arte, que contiene las tumbas del famoso compositor Tchaikovsky, el escritor de "Crimen y castigo" Fyodor Dostoevsky, así como otros nombres importantes de artes rusas como Mussorgsky y Rimsky-Korsakov.

Después de visitar el cementerio y cruzar el puente, llegué al Monasterio Alexander Nevsky, fundado por Pedro el Grande cerca del lugar donde los rusos derrotaron a los suecos en la Guerra del Norte. El monasterio llegó a tener hasta 16 iglesias, pero hoy solo quedan 5.

 

Monasterio de Alexander Nevsky

 

El día estaba bastante lluvioso, lo que complicaba caminar por los jardines, pero la escasez de turistas también hizo que el lugar fuese aún más especial. El monasterio es uno de los lugares de peregrinación más importantes de Rusia, y casi todos los visitantes eran locales que iban a rezar.

Cuando cesó la lluvia, tomé el metro de regreso al centro de la ciudad y, antes de ir a la Plaza del Palacio para mi recorrido por el Hermitage, me detuve para visitar la Catedral de la Trinidad.

 

Catedral de la Trinidad

 

Construida a principios del siglo XIX, es una de las más grandes de San Petersburgo, con espacio para más de 3.000 visitantes. La estructura se dañó gravemente durante las guerras del siglo XX, pero afortunadamente, ha sido restaurada recientemente a su esplendor original, convirtiéndose en Patrimonio de la Humanidad en los años 90.

Como la mayoría de las iglesias ortodoxas, el interior es bastante modesto, ¡pero el exterior es simplemente impresionante! Puedes ver la enorme cúpula desde la distancia, pintada en azul brillante y decorada con estrellas doradas.

Después del almuerzo, me dirigí hacia la Plaza del Palacio, donde me reuniría con mi guía para un recorrido privado de 3 horas por el Museo del Hermitage. El Hermitage había estado en mi lista de deseos durante años, ¡y no me decepcionó! El museo tiene una de las mejores colecciones de arte internacional, sin mencionar la impresionante decoración de las salas estatales.

 

Museo del Hermitage

 

El recorrido fue uno de los momentos más destacados de mi visita a San Petersburgo; echa un vistazo a lo que este increíble museo tiene para ofrecer en mi post del Museo del Hermitage: una visita al Palacio de Invierno de los zares.

Mi visita al Hermitage duró aproximadamente tres horas, ¡pero podría haber estado allí durante días! Mi tercer día en San Petersburgo había llegado a su fin, pero aún tenía dos días más para disfrutar del Palacio de Catherine en Pushkin y la Fortaleza de Peter y Paul.

 

Todas las opiniones son mías.


Artículos relacionados


 

¿Te gusta? ¡Guárdalo en Pinterest!