Chefchaouen: qué hacer en la ciudad azul

Chefchaouen, también conocida como Chaouen o Xaouen, es uno de los lugares más especiales que he visitado. Situada en medio de las montañas del Rif, esta ciudad es conocida mundialmente gracias al deslumbrante color azul con el que se decoran sus casas y calles. 

Sin embargo, su localización remota y la distancia de las principales ciudades y aeropuertos puede hacer complicada su visita. ¿Realmente merece la pena el largo viaje por las carreteras sinuosas? ¿Deberías guardar algo de tiempo durante tu viaje en Marruecos para esta joya oculta? ¡Por supuesto!


Cómo llegar

Chefchaouen se encuentra en el centro de las montañas del Rif. No hay ningún aeropuerto cerca, por lo que normalmente hay que viajar desde otra ciudad si quieres visitar esta pintoresca ciudad. Las dos principales rutas para llegar son:

  • Llegar desde Tánger o Tetuán. Tánger está solamente 114km al norte de Chefchaouen, mientras que Tetuán está a apenas 70km. Cuando realicé mi visita, decidí parar en Tetuán un par de días antes de continuar hacia el sur, por lo que mi trayecto fue bastante rápido. Sin embargo, te en cuenta que las carreteras en Marruecos son bastante malas, y el hecho de que Chefchaouen se encuentre en medio de las montañas hace que el viaje sea mucho más largo de lo que te esperarías teniendo en cuenta la distancia.
  • Llegar desde Fez. La distancia entre Fez y Chefchaouen es de 200km aproximadamente, por lo que el viaje será más largo que cuando llegas desde el norte de Marruecos. 

No hay tren entre Chefchaouen y las ciudades mencionadas anteriormente; es necesario viajar en bus, taxi o coche. No recomendaría el coche a no ser que te sientas muy aventurero y seas un buen conductor, lo cual no es mi caso. El taxi es probablemente el modo de transporte más práctico, pero puede ser complicado encontrar un conductor para el viaje completo. Viajar en taxi por Marruecos es extremadamente barato, pero para este trayecto, puede que acabes teniendo que parar en una o incluso dos ciudades por el camino, lo cual puede causar retrasos no deseados. 

Por estas razones decidí viajar en bus. El viaje puede ser un poco más largo, pero los autobuses marroquíes me parecieron muy cómodos y seguros, por lo que no me arrepiento en absoluto de mi elección. CTM es la principal compañía de autobuses en Marruecos y mi experiencia con ellos fue perfecta. En temporada alta los autobuses se pueden llenar bastante rápido, por lo que recomiendo comprar los tickets online con antelación a través de su página web. 

Y bien, ¿por cuánto tiempo deberías visitar Chefchaouen? Teniendo en cuenta la distancia, no recomendaría la ciudad para una visita de un día. Si estás viajando por Marruecos, intentaría visitar Chefchaouen de camino entre diferentes ciudades, por ejemplo de Tánger a Fez o viceversa. Si haces un viaje de ida y vuelta en el mismo día, sería una buena idea dormir allí al menos una noche. Volver en el mismo día no te dará suficiente tiempo para disfrutar de un lugar tan especial. 


Qué visitar

Piérdete en la medina

 
 

La medina de Chefchaouen es uno de los conjuntos más bonitos y mejor preservados que encontrarás en Marruecos. Las calles están muy cuidadas y extremadamente limpias en comparación con otras ciudades marroquíes, lo que convierte Chefchaouen en la ciudad perfecta para perderse en sus estrechas calles.

Como seguramente ya sepas, todas las casas y calles están pintadas de vívidos tonos de azul. La ciudad fue creada en el siglo XV por los refugiados moriscos y judíos que escaparon de la Reconquista española, y fueron los judíos quienes comenzaron esta tradición. Los motivos se desconocen, pero esta peculiar tradición hace de esta ciudad uno de los lugares más singulares del mundo.
 

Encuentra todas las puertas azules

 
 

Chefchaouen es una de las ciudades más antiguas en Marruecos, y su hermosa medina se ha preservado intacta durante siglos. Al igual que los edificios y las calles, las puertas de Chefchaouen son también azules, y la mayoría no se han alterado desde el origen de la ciudad. 

Algo que me llamó la atención fue las puertas de las casas, decoradas siguiendo el tradicional estilo andalusí, y muchas de las cuales tenían la mano de Fátima en la aldaba. Cuando estés explorando la medina, ¡no te olvides de prestar atención también a las puertas!
 

Explora la fortaleza de la Kasbah

 
 

La kasbah se construyó en el siglo XVIII como una fortaleza que protegía la ciudad. La construcción tambien sirvió de prisión, y aún se pueden visitar algunas de las mazmorras y celdas. Hoy en día, el resto del edificio es un museo que exhibe vestimentas locales e instrumentos musicales, así como armas y fotografías antiguas.

La kasbah ofrece unas vistas increíbles desde lo alto, por lo que merece la pena subir a las murallas medievales, desde donde podrás ver toda la ciudad con las montañas al fondo. 
 

Relájate en la plaza Outa el-Hammam

 
 

Outa el-Hammam es el corazón de la medina, situada frente a la Kasbah y la Gran Mezquita.

También es el lugar perfecto para disfrutar del tradicional té de menta marroquí o la exótica cocina de las montañas del Rif. La plaza está rodeada de cafeterías y restaurantes, por lo que no hay mejor lugar para relajarse después de explorar la laberíntica medina.


¡Aventúrate!

 
 

Chefchaouen es ideal para los viajeros más intrépidos. Realizar senderismo por las montañas del Rif, saltar desde la cascada de Akchour... ¡puedes hacer de todo!

La región es el lugar perfecto si te gustan las actividades de exterior, por lo que no te olvides de echar un vistazo a las actividades disponibles con uno de los touroperadores locales antes del viaje.


 

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