Buenos Aires: itinerario de 3 días

Conocida como "la París de Sudamérica", Buenos Aires es una ciudad que destaca y te da la sensación de estar visitando una capital europea. Entre el grandor de una gran ciudad y la decadencia de latinoamérica, la capital Argentina merece una visita. 

A pesar de que Buenos Aires ofrece infinidad de opciones a sus alrededores para hacer una escapada de un día, el casco histórico es bastante compacto y la mayoría de los monumentos son accessibles a pie, lo cual hace la ciudad bastante fácil de navegar a pesar de su tamaño. Aquí está el itinerario de 3 días que seguí durante mi reciente visita, ¡espero que lo disfrutéis!


DÍA 1: SAN TELMO, PLAZA DE MAYO Y MICROCENTRO

 

No hay mejor forma de familiarizarse con Buenos Aires que visitando su barrio más antiguo. Caracterizado por sus edificios coloniales, en San Telmo no encontrarás ningún monumento conocido, pero estoy seguro que disfrutarás de sus cafeterías y ambiente local.

Si tienes la suerte de visitar en un sábado, hay una feria de antigüedades que se extiende desde la Plaza Dorrego hasta la Calle La Defensa. Allí podrás comprar prácticamente cualquier cosa que te puedas imaginar, por lo que es una buena opción si buscas souvenirs un poco más peculiares.

Plaza Dorrego es conocida por sus músicos y bailarines de tango, especialmente los sábados después de la feria. Una gran alternativa a los precios abusivos de los espectáculos de tango si tienes un presupuesto ajustado.

Mientras caminas por La Defensa, no te pierdas la estatua de Mafalda, un monumento al personaje principal del comic argentino más famosos. De camino a la Plaza de Mayo también encontrarás el Convento de Santo Domingo, construdo por los dominicos en 1751 y declarado Monumento Nacional Histórico. La iglesia es gratuita y merece la pena visitarla por unos minutos.

 

Convento de Santo Domingo

 

La Plaza de Mayo es el corazón de la ciudad, rodeada por los principales monumentos de Buenos Aires y donde han tenido lugar los mayores eventos históricos de Argentina. La plaza toma el nombre de la revolución del 25 de mayo de 1810 que llevó a la independencia de Argentina del Imperio Español. Hoy en día la plaza es el centro de la vida política del país. 

El primer edificio que destaca es la Casa Rosada, sede del poder ejecutivo que recive su nombre por su fachada de color rosa. 

 

Casa Rosada

 

Hay visitas guiadas gratuitas de una hora todos los fines de semana, sin embargo, se han suspendido recientemente tras el último cambio de gobierno. 

Es recomendable preguntarle a los guardias en la puerta en caso de que esto cambie, pero mientras tanto fue un poco decepcionante y me quedé sin conocer el interior. 

De todas formas, aún se puede visitar el Museo del Bicentenario, justo a la derecha de la Casa Rosada. Este museo moderno conmemora los 200 años desde la revolución que llevo a Argentina a la independencia. 

En medio de la Plaza de Mayo se levanta la Pirámida de Mayo, construida para celebrar el aniversario de la Revolución de Mayo y coronada con una alegoría de la Libertad. 

 
Plaza de Mayo

Plaza de Mayo

 

Aquí es donde las Madres de la Plaza de Mayo se han congregado desde 1977 en protesta por las desapariciones forzosas de sus hijos durante la dictadura militar argentina, caminando en círculos alrededor de la pirámide con sus tradicionales pañuelos blancos. 

En el lado norte de la Plaza de Mayo puedes encontrar la Catedral Metropolitana de Buenos Aires.

Construida en el emplazamiento de una antigua iglesia colonial, la catedral guarda la tumba del General José de San Martín, líder en la lucha de Sudamérica por la independencia del Imperio Español. Se puede disfrutar de un cambio de la guardia (bastante modesto) cada dos horas. 

 

Catedral Metropolitana de Buenos Aires

 

En los últimos años la catedral se ha hecho famosa debido a que Jorge Mario Bergoglio solía ser su Arzobispo Metropolitano antes de convertirse en el Papa Francisco, líder de la Iglesia Católica. 

Justo al lado de la catedral está el Cabildo de Buenos Aires, un ayuntamiento del siglo XVIII reconvertido en museo con pinturas de estilos coloniales e independentistas, así como recuerdos de las invasiones británicas del siglo XIX.

 
Cabildo de Buenos Aires

Cabildo de Buenos Aires

 

Dejando atrás la Plaza de Mayo puedes continuar por la Avenida de Mayo. Con una longitud de 1.5km, conecta la Plaza de Mayo con la Plaza del Congreso, y ofrece innumerables opciones para comer por el camino.

A mitad de camino se encuentra el Café Tortoni, una cafetería de 1858 inaugurada por un inmigrante francés que le dio su actual nombre basándose en una cafetería de París homónimo. 

El interior es increíble y aún preserva la atmósfera de una cafetería parisina. ¡No te olvides de echar un vistazo si necesitas descansar y tomar un café!

Al final de la Avenida de Mayo llegarás finalmente al Congreso Nacional Argentino, en mi opinión, el edificio monumental más impresionante que vi durante mi estancia en Argentina. 

 

Congreso Nacional Argentino

 

La plaza también marca el kilómetro cero de las Autopistas Nacionales Argentinas. Aunque hay gente un poco extraña alrededor, encontré esta zona bastante más segura de lo que parece.

Ya habrás cubierto todo el área conocida como Microcento. Si aún tienes tiempo y energía, puedes llegar a la Calle Florida en unos 15 o 20 minutos a pie. Se trata de una calle comercial peatonal y una de las principales atracciones turísticas, con artistas callejeros, estatuas humanas, bailarines de tango y una infinidad de opciones de restaurantes o para ir de compras. No te olvides parar en Havanna para comprar unos alfajores y dulce de leche, ¡la forma perfecta para terminar el día!

 

DÍA 2: AV. 9 DE JULIO, RETIRO  Y PUERTO MADERO

 

Comencé mi segundo día en Buenos Aires desde la Avenida 9 de Julio, la cual ostenta el récord de ser la avenida más larga del mundo.

 

Avenida 9 de Julio

 

El mejor punto de partida es la intersección con la Plaza de Mayo, donde se encuentra la estatua de Don Quijote, para después continuar caminando hacia el norte. Si miras en dirección contraria, te encontrarás con el edificio del Ministerio de Salud y su imagen gigante de Eva Perón en la pared.

Caminando hacia el norte llegarás hasta el Obelisco, icono de Buenos Aires y un monumento nacional histórico. Se construyó en 1936 como conmemoración del cuarto centnario de la fundación de la ciudad.

 
 

Unos cuantos metros más adelante puedes visitar el Teatro Colón, la principal casa de ópera de Buenos Aires y uno de sus edificios más hermosos, sin nada que envidiarle a la Ópera de Viena o a la Ópera Garnier de París. Puedes tomar una visita guiada a diario entre las 9AM y las 5PM. Las visitas comienzan cada 15 minutos y se ofrecen en varios idiomas.

 

Teatro Colón

 

Justo detrás no te puedes perder la Plaza Tribunales, rodeada por el Palacio de Justicia en estilo neoclásico y múltiples edificios en estilo modernista, ofreciendo un sorprendente contraste.

Desde tiendas y restaurantes de lujo hasta comida típica Argentina, las Galerías Pacífico son una de las mejores opciones en Buenos Aires para comer e ir de compras.

Como consejo, la casa de cambio en la planta inferior ofrece una de las mejores tasas que encontré durante mi visita. Mucho más seguro que cambiar con la gente que te ofrece pesos por la calle (de forma ilegal) por tarifas muy similares.

Dentro de la galería no te olvides mirar al techo para ver los frescos en la cúpula, ¡merecen bastante la visita!

Si caminas al este hacia el Mar de la Plata y el puerto, puedes parar por la Plaza San Martín, un parque situado en el barrio del Retiro. Aquí puedes encontrar el Monumento a los caídos en Malvinas.

Frente a la Estación del Retiro, uno de los principales núcleos de transporte de la ciudad, se levanta la Torre Monumental, una torre del reloj que conmemora el centenario de la Revolución de Mayo. Conocida anteriormente como Torre de los Ingleses, se le cambió el nombre por motivos evidentes tras la Guerra de las Malvinas.

A unos metros del Retiro comienza Puerto Madero, uno de los barrios porteños situado junto al margen del Río de la Plata. Se trata de una de las áreas más modernas de la ciudad.

Desde rascacielos hasta barcos de hace más de 200 años, Puerto Madero es perfecto para un paseo. ¡Las vistas al atardecer con el sol reflejándose en los edificios de cristal son impresionates!

 

Puerto Madero

 

Este barrio está lleno de restaurantes de la máxima calidad, incluyendo algunas de las mejores casas de parrillas de la ciudad y los clubs más modernos.¡No podría haber encontrado un lugar mejor para terminar el día!

 

DÍA 3: LA BOCA, CAMINITO Y LA RECOLETA

 

En mi último día tomé un autobús desde Microcentro a La Boca. La tarifa fue sorprendentemente barata, menos de 0.50€ por persona cuando hice mi visita.

Me sentía bastante cómodo llegando en autobús ya que aparte de la ventaja de hablar la lengua, tenía GPS en mi teléfono por lo que sabía dónde debía bajarme. Sin embargo, La Boca no me pareció el barrio más seguro de Buenos Aires (especialmente fuera de la principal zona turística), por lo que consideraría aconsejable tomar un taxi. Las tarifas son bastante asequibles, por lo que puede que sea una mejor opción si no te sientes con tantas ganas de aventura.

 

La Boca

 

Caminito fue sin duda mi parte preferida de Buenos Aires. Esta calle es un museo al aire libre, famoso por sus casas coloridas construidas con hojalata pintada que fue recolectada en el puerto de los restos de barcos.

Originalmente este barrio atrajo a inmigrantes de Italia y España que venían para trabajar en el puerto localizado justo al lado de la boca del río Riachuelo. Así es como se originó el nombre de La Boca.

Aunque La Boca solo está compuesto de algunas calles y es mucho más pequeño de lo que podrías esperarte, hay infinidad de callejones ocultos donde puedes encontrar tiendas de souvenirs a precios muy razonables.

Se puede pasar al menos un par de horas caminando por sus calles, y si te encuentras allí a la hora del almuerzo, también puedes encontrar restaurantes que sirven todo tipo de comida internacional y local.

 

Caminito

La Boca

La Boca

La Boca es también donde se encuentra el equipo de fútbol más famoso de Buenos Aires, el Boca Juniors. Su estadio, La Bombonera, está a tan solo unos minutos a pie de Caminito. Yo no me acerque hasta allí ya que no me llamaba la atención, pero es otra atracción para considerar si te interesa el fútbol.

Tras visitar Caminito tomé un autobús de vuelta al centro y me dirigí al norte hasta El Ateneo, una bonita tienda de libros que antiguamente era un teatro. Donde se localizaba el escenario hoy en día se encuentra una cafetería con precios bastantes elevados. Tras pasarme el día caminando, decidí sentarme para descansar y tomar un café disfrutando del entorno antes de continuar hacia La Recoleta.

El Ateneo

 

Recoleta es uno de los barrios más elegantes de Buenos Aires. Aquí se pueden encontrar parques y mansiones de estilo parisino, pero su principal atracción es el Cementerio de la Recoleta. Aunque pueda sonar algo macabro, es una parada obligatoria si vas a visitar Buenos Aires.

Repleto de impresionantes estatuas y mausoleos, la arquitectura es increíble y te hace olvidar por unos instantes que realmente estás en un cementerio. Su residente más ilustre es Eva Perón, antigua Primera Dama de Argentina y aún hoy en día una de las figuras políticas más veneradas del país.

 
 

El cementerio ofrece visitas guiadas gratuitas en español los martes y viernes a las 11AM y 3PM, y en inglés los martes y jueves a las 11AM. Yo me uní al tour de las 3PM, que estaba comenzando justo cuando llegué, y mereció muchísimo la pena. ¡Mi experiencia no hubiese sido la misma si me hubiese limitado a caminar por el cementerio sin entender su historia y la relevancia de los personajes históricos que están enterrados allí!

 

¿Te gusta? ¡Guárdalo en Pinterest!